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El municipio de Juviles, localizado al suroeste de la provincia de Granada, en la comarca de la Alpujarra, cuenta con una población de 187 habitantes, datos del censo de 1991, primer hecho de importancia, que nos revela la pérdida de población, al comparar estas cifras con las del censo anterior. La población se localiza principalmente en el único asentamiento del mismo, Juviles, siendo escasa la población dispersa por los distintos cortijos de la Sierra, que el censo de 1991, estimaba en 14 habitantes.
Situado en la ladera sur de Sierra Nevada, entre los 2299 metros de altitud, del Pico de Fuente Fría, y los 960 metros, cerca del Peñón Hundido, el núcleo se encuentra a media altura, entre los 1267 y 1247 metros de altitud.
Con respecto a otros municipios, linda hacia el Noreste con Los Bérchules, al Noroeste con Trevelez, al Oeste con Busquistas, Cástaras al Sudeste y Lobras al Sudeste. EL núcleo de Juviles se sitúa entre dos barrancos; que van a definir su ubicación; el Barranco de la Umbría, situado al noreste del municipio y otro de menor importancia al sudoeste, que discurre entre la Haza de los Melleta y la era del Llano.
EL municipio está cruzado en dirección suroeste-noreste por la carretera provincial GR- 421, que también atraviesa el núcleo de Juviles, dividiendo a este mismo en dos partes bien diferenciadas; el Barrio Alto y el Barrio Bajo. Esta carretera se encuentra en bastante buen estado y constituye una de las principales vías de comunicación de la Alpujarra, por lo que se puede considerar que el núcleo goza de una buena accesibilidad, si se compara con otros pueblos cercanos, con peores vías de comunicación, a pesar de su lejanía a la capital.
Juviles se estructura como 'pueblo calle' a lo lago de la carretera provincial. Esta vía se convertirá en el centro de la vida del pueblo, organizando su estructura, pues las calles principales discurrirán en paralelo a dicha carretera, que a su vez, está trazada siguiendo las curvas de nivel. Este hecho, unido a la topografía relativamente llana sobre la que se asienta el núcleo, hace que no cuente con las larga y empinadas calles tan características de los pueblos de la Alpujarra.
Por lo demás, Juviles guarda las características más tradicionales de la comarca, con calles estrechas, con recovecos, tinaos, etc...El tipo de vivienda dominante es el tradicional de la Alpujarra, con manzanas de dimensiones variables, y una distribución interior compleja. Las casa está construidas en mampostería, generalmente de dos alturas, con cubierta plana de launa y alero de lajas, estando en general el núcleo bastante bien conservado, si bien existen edificaciones que alteran en gran medida la armonía y belleza del mismo, causando un fuerte impacto. El no haber tenido promociones de carácter turístico, ha tenido como consecuencia, el que el núcleo mantenga sin grandes cambios su tamaño desde mediados del siglo XX.
Dentro de la economía histórica es destacable la antigua industria de la seda, de la que hoy día no quedan vestigios. Esta actividad tuvo gran importancia aunque se vio muy afectada por la conquista Castellana.
'Es un magnífico manantial de magnífica seda... Los de Jubiles, usan la seda para el adorno de sus viviendas, de sus muebles y de su indumentaria... salvo la seda no hay otro comercio en esta ciudad'
Ibn Al Jatib Siglo IVX
Otros elementos del patrimonio industrial lo constituye una Almazara, de finales del siglo XIX, junto a la Iglesia de San Sebastián y restos de cinco molinos en el barranco de la Cimbúa o de los Molinos. Tampoco quedan vestigios de las antiguas caleras y yeseras existentes en el municipio. El patrimonio histórico más destacable, del que en la actualidad queda algún vestigio, se reduce a los restos de dos aljibes existentes en 'EL Fuerte', frente al núcleo. No podemos olvidar mencionar que en este ocurrieron dos episodios históricos que son de obligada consideración. En el siglo X dc, Abd-al-Rahman III, para aplastar la revuelta de Omar Ben Hafsun, tomó 'el fuerte', y el segundo episodio ocurriría durante la sublevación morisca, recordando las crónicas de la época las atrocidades que llevaron a cabo los ejércitos cristianos entre la población morisca. Estos hechos unidos al yacimiento romano que hay junto al Fuerte denotan una importante ocupación histórica del territorio.
La economía actual del municipio gira en torno a la industria del secado de jamones, la construcción y el turismo, estando la agricultura en proceso de abandono y con un fuerte carácter residual, si bien se aprecian leves intentos por parte de algunas personas del introducir el cultivo del fresón. Este proceso de abandono, se refleja en la caída de muros de las paratas, abandono de acequias, albercas, etc,... generando una importante degradación de un medio tan antropizado, y que precisa de correcciones urgentes.
Conclusiones finales.
Como se ha mencionado anteriormente, el buen estado general de conservación del núcleo, hace que se encuentren bastantes ejemplos de la típica vivienda popular alpujarreña, como el conjunto de casas de la calla Eras, o las casas de la calle Ciprés alto números 1 y 2. Existen también viviendas cuyo origen posiblemente sea barroco; casa de la calle Carretera números 38-40 y la casa de la calle Ortega número 2, vivienda, esta última en donde se ha propuesto la creación de una casa rural, puesto que aunque podría hacerse de nueva planta, la autenticidad y calidad etnográfica son valores a tener en cuenta, lo que ayudaría a mantener el patrimonio inmueble del núcleo. Aparecen también algunos ejemplos de arquitectura eclecticista bastante bien conservados como la casa de la calle Carretera número 22.
La iglesia de San Sebastián constituye el elemento de mayor interés del municipio por su antigüedad, construida a mediados del siglo XVI, y que posee en su interior un artesonado mudéjar que es considerado como único dentro del conjunto de la Alpujarra.
Los molinos mencionados anteriormente situados en el barranco de la Cimbua, se encuentran todos en estado de ruinas, siendo urgente una consolidación de las estructuras, para que no desaparezcan por completo. El molino de las Marujas, comprado por una familia inglesa lo está restaurando y adecuándolo como vivienda.
Las balsas y acequias presentan problemas de abandono y cementación.
Existe en el núcleo una edificación, el secadero de jamones, que ha causado un fuerte impacto paisajístico, pues sus grandes dimensiones y su ubicación en la parte más elevada de la calle principal, hacen que este edificio se haga visibles desde casi cualquier punto del pueblo y del municipio. Este echo unido a que se ha empleado la mampostería en el paramento del edificio. En este caso seria necesario buscar una solución más integrada, a fin de conservar el potencial paisajístico del núcleo.
En este sentido recordemos finalmente el gran atractivo turístico del municipio en su conjunto, por lo que será necesario llevar a cabo una serie de medidas correctoras y de prevención a fin de que el patrimonio no degenere ni desaparezca.
Para la puesta en valor de este patrimonio se proponen la creación de una serie de itinerarios, como:
- Itinerario de la arquitectura tradicional del conjunto Lobras-Juviles.
- Itinerario de los molinos del conjunto Lobras-Juviles.
- Itinerario de la arquitectura religiosa del la Alpùjarra Oriental Granadina.
A.P.S |